miércoles, 5 de junio de 2013


ACUEDUCTO DE ALCANADRE:

on tres los conjuntos hidráulicos relacionados con el abastecimiento de agua a Calagurris: el acueducto de Alcanadre-Lodosa, la presa de La Degollada para uso agrícola y el acueducto de Sierra la Hez.

En Alcanadre existen vestigios del acueducto, el llamado “puente de los moros”. La gente del pueblo aun recuerda los pilares que emergían y fueron anegados en 1940 con la construcción de la presa y la dinamitación de parte del acueducto para aprovechar sus sillares para la presa.

De él quedan 13 arcos de los 108 que debió tener. Se halla en la carretera NA 134 a unos 2km de Lodosa en dirección a Mendavia y Logroño, aguas arriba del Ebro. El acueducto surtía de agua a Calagurris (Calahorra) a través de una conducción de unos 30km. Data de finales del siglo I, principios del siglo II. Captaba el agua en la Sierra de Codés, donde nacen los ríos Odrón y Linares Mayor, aguas abajo de Lazagurría (Navarra). Se cree que la conducción nacería en las proximidades de la presa actual, donde se han hallado restos de una conducción antigua, atravesaría el término de Mendavia y llegaría a Lodosa, como la canalización de riego existente en la actualidad.
 

Posiblemente abasteció los núcleos de población situados junto al río Ebro en el municipio de Sartaguda (Navarra), términos La Barca y El Rebocadero (margen derecha) y Las Cerradillas y el Alto de la Mesilla (margen izquierda).

El acueducto de Sierra la Hez, posiblemente captaba las aguas en el barranco de Las Ruedas. Se han localizado restos del acueducto en los alrededores de la ermita de San Julián, cerca de Carbonera, por Tudelilla, Bergasa y en la finca de San Pedro Mártir en término de Quel. Cruza el alfar romano de La Maja y entra en el término de Calahorra por Valroyo, llegando hasta los actuales campos de deportes. Junto al yacimiento del Sorbán, se observan los restos de su construcción. Las paredes del canal son de opus caementicium, de sillarejo, o incluso mampostería dependiendo del tramo. Su trazado media unos 20km.

VAREA:

El municipio de Varea se halla a tres kilómetros de la capital de La Rioja, cruzando el río Iregua, casi en su desembocadura en el río Ebro. Sus orígenes de leyenda se remontan a Túbal, nieto de Noé llegó hasta esta ciudad de Varea, atravesando el Mediterráneo en caprichosas naves. En el siglo II a.e.c, se hace la mención de ella por unas monedas escritas en alfabeto ibérico.

Distintos historiadores, en sus relatos, hablan de la ciudad de Varea: Tito Livio, la califica como urbe más fuerte de la región. Plinio la describe como el lugar navegable más alejado del Ebro e importante puerto fluvial. Ptolomeo en el sigo II, la considera una de las tres ciudad importantes de los berones: Calagurris, Tritium Magallum y Vareia.

Son abundantes los restos hallados en las excavaciones: Cabeza de Silvano en mármol blanco, monedas, cerámica y el broche vareyense, magnífica pieza de oro y plata. Y por supuesto su la calzada romana.

Contrebia leukade:

El yacimiento esta situado en la margen derecha del río Alhama, cerca de Inestrillas y Aguilar del Río Alhama.
Es uno de los asentamientos más antiguos de La Rioja. Los restos más antiguos corresponden a un enterramiento, de finales del II milenio a.e.c.
Hacia la segunda mitad del siglo IV a.e.c se amplió el poblado y reforzaron los sistemas defensivos, con un foso excavado en la roca y una muralla que rodeaba la ciudad y se realizaron obras de acondicionamiento para el aprovechamiento de agua potable.
Los romanos romanización las tierras del Alhama en el año 142 a.e.c.
El foso tiene una longitud próxima a los 700m. y una anchura y profundidad en torno a los 8m. Con la extracción de más de 40.000 metros cúbicos de piedra del foso se construyó la muralla, de la que  sólo se conservan algunos tramos de época celtibera, en el punto más elevado del conjunto arqueológico.


La muralla del lado norte, en el punto más bajo de la ciudad y próximo al río, es de época romana, data de finales del siglo I o del II. Presenta seis torreones semicirculares, dos de ellos flanqueando una puerta, y en su fabricación predominan los sillares de arenisca.

Las casas se disponen alineadas respecto a las calles. Son de planta rectangular y a menudo aparece compartimentada en varias dependencias dispuestas longitudinalmente. Las más completas constan de tres habitaciones.

Los habitantes de Contrebia realizaron dos accesos que comunican el interior de la ciudad con el nivel freático del Alhama para la captación de agua.

martes, 4 de junio de 2013

Caesaraugusta:

La colonia inmune romana de Caesar Agusta fue fundada el año 14 a. C., posiblemente el 23 de diciembre.1 Coincidía con la reorganización de las provincias de Hispania por César Augusto tras su victoria en las Guerras Cántabras.
Colonia Caesaraugusta era el nombre que recibía la nueva ciudad, que gozaba del privilegio de ostentar el nombre completo de su fundador, quien encomendó su deductio, como otras muchas tareas del Imperio, a su yerno Agripa.
En la fundación de la ciudad, participaron soldados veteranos de las legiones IV Macedonica, VI Victrix y X Gemina, licenciados tras la dura campaña contra los Cántabros, con la doble intención de garantizar la defensa del territorio a la vez que fijar en él la presencia de Roma. Zaragoza contaba con el título de Colonia Inmune, lo que hacía que disfrutase de determinados privilegios como el derecho a acuñar moneda o la exención del pago de impuestos. Los nuevos ciudadanos fueron adscritos a la tribu Aniense.
En el proceso de reorganización de territorios Hispanos, se crean tres provincias, Tarraconensis, Baetica y Lvsitania, divididas en conventos jurídicos (distritos menores con funciones judiciales y administrativas); de ellos, el regido por Caesarugusta, el Convento Jurídico Caesaraugustano, era el más extenso de los siete en los que se dividía la provincia Tarraconense. Caesaraugusta asumió desde un primer momento el papel de cabecera regional, sustituyendo a la colonia Victrix Ivlia Celsa (en la actual Velilla de Ebro).
El periodo de mayor apogeo de la ciudad (siglos I y II) trajo consigo muchas de las grandes obras públicas, de las que aún hoy podemos ver algunas: el foro, el puerto fluvial (que convirtió a Caesarugusta en el principal redistribuidor de mercancías en el valle del Ebro), las termas públicas, el teatro, el anfiteatro, el primer puente de la ciudad (situado en el emplazamiento del actual puente de Piedra y que probablemente era una obra mixta de piedra y madera).
El agua también ha representado un importante papel en la Zaragoza romana, tanto por su situación a orillas del río Ebro y junto a la desembocadura del Huerva y el Gállego como por sus complejos sistemas de abastecimiento y regadío. Junto a las ya mencionadas termas, se han documentado multitud de aljibes, fuentes y diversos tramos de tuberías de plomo y saneamiento.
Llega el siglo III, la construcción de una imponente muralla y el abandono de las grandes obras públicas denotan el importante proceso de crisis en el mundo romano (segunda mitad del siglo III). El comercio y la vida en Caesaraugusta no decaen y ayudan al florecimiento cultural de la misma.
A lo largo del siglo V, Caesaraugusta, al igual que todo Occidente romano, se ve inmersa en un proceso de desintegración del poder imperial.

lunes, 3 de junio de 2013


Teatro romano de cartagena:


anfiteatro de tarragona

Anfiteatro de tarragona:

El anfiteatro de Tarraco es un edificio romano construido muy cerca del mar, tras la muralla de la ciudad de Tarraco, capital de la provincia romana Hispania Citerior Tarraconensis. Es una de las localizaciones del lugar Patrimonio de la Humanidad llamado «Conjunto arqueológico de Tarraco», en concreto con el código 875-007 (actual Tarragona), en España.

Fue construido a finales del siglo II d.C., en un espacio que había sido un área funeraria.
Durante el imperio de Heliogábalo, a principios del siglo III d.C., en el anfiteatro se llevaron a cabo diversas reformas. En conmemoración de este hecho, el podium se coronó con una gran inscripción monumental, de la que se conservan numerosos fragmentos.
El 21 de enero del año 259, en el marco de las persecuciones contra los cristianos en época del emperador Valeriano, fueron quemados vivos en la arena del anfiteatro el obispo de la ciudad, Fructuoso y sus diáconos, Augurio y Eulogio.
Durante el siglo V, y como consecuencia de la política religiosa de los primeros emperadores cristianos, el anfiteatro fue perdiendo sus funciones originarias. Un siglo después se aprovecharon las piedras de éste, sobre todo los sillares de la gradería, para construir una basílica cristiana de tres naves que conmemoró el lugar del martirio de los tres santos de la Iglesia tarraconense. Alrededor del templo se construyó un cementerio con tumbas excavadas en la arena y mausoleos funerarios adosados a la iglesia.
La invasión islámica abrió un período de abandono del conjunto hasta que, en el siglo XII, se erigió sobre los cimientos de la basílica visigótica un nuevo templo bajo la advocación de Santa María del Milagro. De estilo románico y planta de cruz latina, una sola nave y un ábside cuadrángular. La iglesia se mantuvo en pie hasta 1915.